
Una cocina. Una familia.

Una cocina. Una familia.
La historia de Ameztoi comienza en una cocina, el lugar donde nacen las mejores ideas. Hace casi cuarenta años, nuestra madre, Pili, descubrió que la fama de sus croquetas trascendía las paredes de casa. Los hijos comenzamos a venderlas en Zarautz, nuestro pueblo, repartiendo los pedidos en bicicleta.










Hoy Ameztoi llega a supermercados, a restaurantes, tiendas y a hogares más allá de nuestras fronteras.
Pero la esencia sigue siendo la misma.
Somos una familia y somos una cocina, seguimos preparando nuestros platos con el mismo oficio tradicional que solo se aprende en casa.

Si pruebas, repites
El 90%
de los encuestados volverían a probar el plato que han degustado*.

Nos gusta comer bien
Cualquier reunión familiar es una buena ocasión para probar un nuevo plato o seguir haciendo honores a los platos de siempre. Queremos compartir contigo esa pasión por la buena comida, fusionando el oficio de la cocina tradicional con las innovaciones tecnológicas que nos permiten llegar hasta tu casa.

Leche de caserío,
natural y de aquí
Cocinamos solo con la leche de nuestra central, manteniendo la integridad que tiene al salir del caserío. Preservamos todas sus propiedades nutritivas y su sabor con un proceso de pasteurización propio, que luego notarás al degustar nuestras croquetas, nuestras cremas, nuestros postres…

Cocina de identidad
Recordar quiénes somos y de dónde venimos es la mejor garantía de calidad que podemos ofrecerte. Cocinamos los mejores platos de la cocina tradicional y la gastronomía vasca con un 80 por ciento de materias primas seleccionadas de productores de proximidad.

Tecnología para conservar lo que
importa
Nos sentimos orgullosos de nuestras instalaciones, que garantizan la trazabilidad del producto y la máxima seguridad desde que entra la materia prima hasta que sale en forma de plato refrigerado o congelado.

Para familias y
amantes de la buena mesa
Ya conocen Ameztoi




